Columnistas 29 Septiembre 2013, 09:34 AM
OPINIÓN
Incentivos para el turismo dominicano
MAS DE Columnistas

Las políticas de incentivos al sector turismo que ha puesto en marcha el Estado Dominicano han sido exitosas. No hay meta que no se haya conseguido ni objetivo que no haya sido alcanzado. Así lo muestran todas las políticas puestas en ejecución para con este sector.

En 1939, se empezó a hablar de la necesidad de fomentar la industria sin chimeneas en el país y como hongos de la tierra emergieron hoteles de ciudad paradigmáticos para la ciudad de Santo Domingo y todo el país como el Hotel Jaragua, el Hispaniola y otro hotel por cada municipio cabecera de provincia. Cuando aparecieron esos primeros hoteles modernos con ocasión del Primer Centenario de la Fundación del Estado Dominicano, la crítica dijo que respondían a la megalomanía del gobernante de turno, luego la nación ha podido observar cómo muchos de esos hoteles todavía rinden frutos al país.

Más tardes cuando, por ejemplo, con ocasión de la Feria de la Confraternidad del Mundo Libre, se construyeron otros hoteles con el objeto de albergar a la avalancha de invitados a la fiesta de los 25 años del casamiento del “Jefe con la patria”, se construyeron: el hotel El Embajador y otros, la critica dijo que el fasto de Trujillo y no la hotelería era lo que impulsaba  esa hotelería. El tiempo ha mostrado y muestra que esa fue y sigue siendo una de las mejores inversiones que ha hecho el Estado Dominicano en toda su historia.

Todo mundo sabe que el mejor empuje y la mejor planificación hacia un turismo de gravitación en República Dominicana, las hizo el gobierno de Juan Bosch, el Golpe de Estado contra su gobierno impidió la materialización de tan noble causa. Pero cuando el año de 1966 fue declarado como Año Internacional del Turismo por la Organización de las Naciones Unidas –ONU-, en tanto y cuanto fenómeno propiciador de las buenas relaciones entre los pueblos y estados del mundo, y el entonces Presidente de la República, doctor Joaquín Balaguer, solicitó a la UNESCO y a la Organización de Estados Americanos –OEA-, que realizasen estudios de factibilidad sobre las posibilidades para desarrollar un turismo de gravitación en el país y los mismos se hicieron, se concluyó en que en efecto, el país disponía de los recursos indispensables para tal empresa. Es de ahí que nace la política desarrollista de Balaguer que permitiría al país entrar a la competencia por el mercado turístico del Caribe y que catapultó a la Balaguer como visionario político.

Cuando el PRD decide cambiar la política desarrollista de Balaguer, para dar paso a la promoción de una política pública de incentivos al turismo vía la iniciativa privada, el país vio emerger un poderoso sector turístico privado que desde entonces es predominante en todo el Caribe. Es decir, el turismo ha dado al país un sitial en la arena internacional que ningún otro sector de la economía ha podido lograr. Cierto, hubo excesos en las políticas del PRD como el endeudamiento externo y la brutal devaluación de la moneda criolla pero los estudios muestran que los mismos obedecieron a otros factores ajenos al turismo, sino que, por el contrario, el turismo suministró al país las divisas que la economía del postre había dejado de suplir. Esto es, el sector turismo pasó a ser la tabla de salvación del Estado Dominicano a lo largo y ancho de las décadas de los ochenta y de los noventa y más allá.

Ahora que el Presidente Danilo Medina Sánchez se ha propuesto cumplir con la nueva definición de país turístico indicando que es aquel capaz de generar tantos visitantes al año como población tenga, esto es 10 millones de turistas al año, el país requiere un rediseño de su política turística. Este rediseño pasa, primeramente, por retornar a la política exitosa del fomento e incentivos a la inversión turística. Claro, en el pasado, dicha política se sectorizó tomando como foco determinados polos o regiones turísticas de la geografía nacional. Ahora la idea central consiste en declarar a todo el país como circuito turístico. Idea que secundamos pues todo el país constituye un activo turístico. Además, las bondades del turismo en tanto y cuanto actividad propiciadora del desarrollo consiste primariamente en su efecto distributivo y democratizador, por tanto, una declaratoria de este tipo no haría más que favorecer a las regiones más deprimidas pues allí el precio de los recursos indispensables para el turismo son competitivos lo cual les permitiría salir de su letargo. Así, por ejemplo, el suroeste sería la región más favorecida pues el precio de sus inmuebles sería más atrativo que el de otras regiones, y así sucesivamente.

Claro, esa política de manera aislada no es suficiente, se requiere además, el desarrollo de otros tópicos como señalización y reparación de la infraestructura vial del país, los aspectos seguridad y seguridad jurídica de garantía de que dicha política no sería cambiada a corto ni mediano plazos, es otro de sus componentes esenciales. El ordenamiento territorial y, sobre todo, el respeto por las áreas protegidas pues la relación turismo-ecología resulta indispensable pues los recursos naturales son la materia prima del turismo, sin el uno no puede existir el otro. De ahí la necesidad de un balance equilibrado entre ambos.

Por último, ninguna política turística puede ser efectiva sin una adecuada política pública en materia de consumo, pues así como el medio ambiente constituye el recurso del turismo, la política de consumo constituye la garantía de que el más exigente de los consumidores, que lo es sin duda el turista, y quien a la vez es el más frágil de todos los consumidores, será protegido. Se requiere de una adecuada política de protección de sus intereses como consumidor. El marco legal para lograrlo ya existe faltan visión y aplicación. Así las cosas, solo se requiere de un empresariado responsable, pero como éste es el que desea obtener ingresos con su inversión, es al mismo tiempo, el más consciente de que debe actuar con responsabilidad. Si no lo hiciere, el Estado debe regular su proceder. Por tanto es posible lograr 10 millones de turistas si se pone en marcha una política de incentivos al turismo nacional correcta. DLH-29-9-2013

Por: David La Hoz

La Tasa
Dólar compra$42.20
Dolar venta$42.60
Euro Compra$56.40
Euro Venta$58.80
Combustibles
Gasolina PremiumRD$249:40
Gasolina RegularRD$234.80
DieselRD$219.70
PropanoRD$108.50
¿Cuál es tu favorito para ganar El Gran Soberano?